PUBLIPOEMA
Cuando fui al Carrefour un jamón me compré;
y en Corte Inglés, un patín me regalé.
Cuando fui al Día, un melocotón me apañé;
y en el Lidel, un melón devoré.
Antonio Gávez Rodríguez 1ºESO-B
Érase una vez un remoto pueblo rodeado de olivares, coronado con la torre de una gran catedral y con un invierno frío y lluvioso. Érase otra vez un Instituto, con una enorme biblioteca donde un grupo de microlectores cada día devoraban miles de batallas. Érase que se era esos pequeños grandes lectores que jugaban a ser Julietas enamoradas; Don Quijotes del siglo XXI; Lázaros sin amos; Alicias persiguiendo sueños... La historia interminable acaba de empezar. ¿Te atreves a leerla?
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